Internet: La dinámica del consumidor digital

Tecnología

Foto: Conexiones

El avance constante de la tecnología demanda de consumidores digitales informados, capaces de no sólo recibir contenido, sino de producir, compartir y proponer debates, como pate de cultura libre que promueve el acceso al conocimiento.

Por Nery García | May 03, 2012

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I entrega: Amenaza a Internet: El debate ausente

II entrega: EEUU aprueba regular Internet

III entrega: Internet: la brecha entre proveedores y usuarios

 

Cuarta y última entrega

El rol del consumidor digital es conocido tradicionalmente como aquel usuario que sólo recibe información de medios digitales. Ahora ese concepto se ha transformado.

El consumidor digital es capaz de producir su propia información, publicarla, compartirla, generar debate a través de las redes sociales y crear comunidades. Pasa a ser un usuario proactivo, informado en temas de tecnología y de su entorno, que comparte el conocimiento. Se trata de una responsabilidad que se convierte en un reto en la medida que la tecnología se transforma y avanza.

Aunque Jorge Rooseess, asesor jurídico en temas de derechos de consumidores, está convencido que los nicaragüenses no estamos preparados para asumir ese rol de consumidores digitales, porque la brecha digital todavía es enorme, no existe esa responsabilidad de estar informados y de reconocer moralmente el aporte de otros usuarios en la web.

Nuevos medios, nuevas demandas

Hace 16 años Carlos Roberto Fonseca entró en contacto con Internet. Su padre tenía ese servicio en su hogar. Él es uno de pocos jóvenes que tuvieron acceso a la Red a mediados de la última década del siglo veinte en nuestro país (1996), cuando apenas se escuchaba de esa palabra que ahora ha logrado calarse en la vida de las sociedades: Internet. Apenas siete años atrás, en 1989, Tim Berners – Lee, habría logrado una interacción entre usuarios y la Red a través de la web.

El estatal Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos (Telcor), ente regulador de los servicios de telecomunicaciones, no tiene registros ni estimaciones públicas de cuántos nicaragüenses tenían acceso a Internet hace 16 años; y es hasta en el año 2000 cuando la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), adscrita a las Naciones Unidades señala las cifras.

Uno de cada 100 nicaragüenses (1.1 %) tenía acceso a Internet en el año 2000. Para ese tiempo, Fonseca estudiaba la carrera de Comunicación Social en la Universidad Centroamericana (UCA). Y su contacto con la web de hacía cuatro años le dieron la ventaja de aventurarse a escribir sobre temas informáticos en un suplemento del diario La Prensa.

La rápida evolución de Internet y el aumento de la demanda de bienes y servicios comunicacionales en la Red fueron el escenario perfecto para que Fonseca, junto a otras personas dieran vida a una pequeña firma denominada Tono Media en 2008, la que ofrece producción de contenido audiovisual y radiofónica, diseño gráfico y asesoría en esos temas.

Al igual que Fonseca, Manuel Díaz, encontró una “magia” cuando se conectó con Internet. Estudiaba la carrera de Derecho en la misma universidad hace algunos años. Culminó su carrera y fundó su propia agencia de marketing en línea Webbasica (www.webbasica.com), cuya empresa tiene más de 10 años de existir, y según cuenta es la pionera en este ramo en el ciberespacio.

Díaz junto a un grupo de jóvenes también crearon un sitio web, sobre ocio y entretenimiento,  www.bacanalnica.com, después de conocer la experiencia de otro sitio web norteamericano que había experimentado lo mismo en una comunidad estadounidense. La cultura concebida como simples consumidores de contenido estaba cambiando.

“Aquel tiempo, donde una gran empresa de medios se encargaba de producir contenido y monopolizar lo que las personas percibían como información y entretenimiento ya no era tan así, porque ahora cualquiera que tiene un teléfono o una computadora puede ser esa fuente de información y contenido”, dice a manera de ejemplo Díaz.

Consumidores digitales: usuarios informados

En 2008, Gabriela Castro y Luis Rivas, casi finalizaban la carrera de Comunicación Social en la UCA. Ambos escudriñaron, por su parte, temas relacionados a redes sociales y comprender la lógica de Internet. Su curiosidad como cibernauta se hizo más evidente cuando en tiempos diferentes, estuvieron de pasantes y formaron parte del equipo de edición en línea de El Nuevo Diario.

Castro también ha laborado en Webbasica, después en redes avanzadas con un proyecto de la Unión Europea y más recientemente se desempeñó como vocera de la firma que se dedica al negocio de desarrollo, diseño y hospedaje web Güegüe, en donde conoció más de cerca las herramientas que ofrece el software libre.

Desde 2005, Rivas ha experimentado con plataformas de blogs mientras estudiaba en la universidad. También es colaborador del sitio www.tierrapinolera.com y de una de las comunidades tuiteras (@tierrapinolera) más exitosas de Nicaragua.

La experiencia de estos jóvenes y su voraz consumo de material sobre nuevas tecnologías, apoyados por la ventaja de ser comunicadores sociales, ahora también envueltos en los medios de comunicación, significan una delantera respecto a otros usuarios que se han quedado en el tradicional concepto de consumidores como simples receptores de contenido.

Fonseca ahora es docente de la asignatura de cibercomunicación en la UCA, que se imparte a estudiantes de pregrado de la carrera de Comunicación Social. A través de su sitio web guionabajo.blogspot.com escribe sobre asuntos de herramientas tecnológicas y temas que se relacionan al ejercicio periodístico, de comunicación y de nuevas tecnologías e Internet.

Urge promover acceso a Internet

El desarrollo de las capacidades de los potenciales consumidores digitales se ha multiplicado por diez con relación a hace 12 años, al pasar de una penetración de 1.1 al 11.7 por ciento, según los datos publicados por la UIT.

En otras palabras, si en el año 2000 había un nicaragüense que tenía acceso a Internet por cada 100, ahora hay alrededor de 12, a pesar que el promedio de la región latinoamericana hasta diciembre de 2011 era de casi 40.

Díaz, quien funge como gerente general de Webbasica, cree que el gobierno debe facilitar los espacios de acceso a Internet en el país, sin embargo, considera que es poco probable que promuevan la panacea a la brecha digital. “Creo que el mejor papel que puede hacer el gobierno es facilitarles a empresas privadas o empresas no gubernamentales que provean Internet”, sugiere.

Contrario a Díaz, Rooseess asevera que si el acceso a Internet es considerado como un derecho humano por las Naciones Unidas, a partir de mayo de 2011, y considerando que es una herramienta que complementa al derecho a la educación, “el Estado debe garantizar y promover las condiciones para que la población tenga acceso al mismo”.

Incluso, el asesor jurídico en temas de derechos de consumidores plantea una propuesta más categórica: “no podemos pensar que puede estar en manos privadas proveer un servicio público (acceso a Internet) que ahora es considerado un derecho humano, porque el fin de la iniciativa privada es la generación de utilidades, de lucro, mientras que el fin del Estado es desarrollar el bienestar de la ciudadanía”.

Díaz coincide con Rooseess cuando habla sobre la importancia de invertir en “educación e infraestructura porque son conocidos como los dos pilares para el desarrollo de un país. Creo que Internet puede ayudar en el pilar de educación, ya sea para las autoridades como nosotros que aprendimos en Internet todo lo que hacemos o por lo menos la base del conocimiento está internet, sin duda puede favorecer a toda esa gente que tenga ese motor autodidacta”.

Díaz y Fonseca también apuntan a promover estrategias de sectores públicos o privados enfocados a desarrollar la temprana educación tecnológica con los niños y niñas. A manera de ejemplo señalan el proyecto “Una Computadora por Niño” en la Isla de Ometepe, que consiste en entregar computadoras equipadas a al menos 5 mil 200 niños y niñas de esa zona, como parte de una iniciativa de la Fundación Zamora Terán.

Universidades también tienen su rol

 Rivas agrega un elemento a los aportes anteriores. Él está convencido que las universidades deben crear espacios de discusión sobre este tema que lleve a reflexionar a los estudiantes y futuros profesionales sobre su rol de consumidor digital.

De forma particular, también le preocupa el desarrollo de una cultura de plagio, como un retroceso a la promoción de la cultura libre que demanda no sólo compartir contenido, sino de reconocer los derechos morales de los autores. “El copy and paste (copiar y pegar) ha venido afectando a lo que es la mayoría de los estudiantes porque tienden a no investigar”, recalca.

Castro cree que es el momento de reflexionar: “la autorregulación es importante. Yo como usuario tengo que estar consciente de qué voy a usar, cómo lo voy a usar y para qué lo voy a usar. Es la oportunidad de fomentar el conocimiento responsable”, finaliza.

(Con la colaboración de Gabriela Jarquín)

Gobiernos electrónicos ayudarían a economía familiar

Como consecuencia de una falta de acuerdo y de voluntad política entre los gobernantes, el gobierno electrónico o E-gobierno ha quedado en el olvido, a pesar de su eficiencia para la democracia y facilitar la relación entre los nicaragüenses y las entidades del Estado a través de Internet.

El E-gobierno (gobierno electrónico) consiste en que las instituciones estatales hagan usos de las múltiples plataformas que se ofrecen a través de Internet para lograr una interacción más rápida, con menor costo y más eficiente con los ciudadanos, además de promover una política de transparencia a través de la Red.

Carlos Leal, asesor en Tecnologías de la Información y la Comunicación de la Universidad Centroamericana (UCA), señala como ejemplo que los ciudadanos con acceso a Internet que quieran obtener sus datos de partida de nacimiento ante la alcaldía que le corresponde o solicitar su licencia de conducir, ya no tendrían que hacer enormes filas y perder tiempo esperando que las atiendas, sino que podría hacerse a través de la web.

Eso no sólo facilitaría a los ciudadanos nicaragüenses ahorrar tiempo, sino también dinero y evitar pedir permisos en sus centros de trabajos para perder una mañana en esos trámites. Por el otro lado, las instituciones estatales tendrían la información solicitada de forma más expedita y tendrían el reto de ser más eficiente.

Buenas intenciones sin voluntad política

Leal recuerda que desde el gobierno que encabezada el doctor Arnoldo Alemán (1997 - 2002) las autoridades del estatal Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología (Conicyt), presentaron una propuesta de E- gobierno, sin embargo, todavía no han tenido respuesta.

Sin embargo, Leal insiste en que el tema de los E- gobierno es un asunto que le compete a los gobernantes del país, no es un asunto propio, en esto también tienen sus responsabilidades las empresas operadoras que ofrecen el servicio de Internet en aumentar sus inversiones para ampliar la cobertura y del ente regulador de las telecomunicaciones, Telcor, en garantizar precios justos y defender al consumidor de abusos de esas compañías.

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